Por Hugo Cayón Laso
Mi sistema de apuntes como desarrollador
El desarrollo web no solo avanza rápido, también genera una cantidad abrumadora de información. Documentación, tutoriales, vídeos, posts técnicos… el contenido nunca se acaba. El problema no es encontrar qué aprender, sino qué hacer con todo lo que aprendes y cómo lo procesas.
Durante mucho tiempo tomé apuntes sin un criterio claro. Guardaba enlaces “por si acaso”, copiaba fragmentos de documentación y escribía notas que parecían útiles en el momento, pero que rara vez volvía a leer. Cuando necesitaba consultar algo, encontrar la nota concreta era tedioso. Tenía muchas notas, pero poco conocimiento realmente consolidado.
Con el tiempo empecé a notar un patrón frustrante: volvía a investigar cosas que ya había aprendido antes, repetía errores y dudaba sobre decisiones técnicas que ya había tomado en el pasado. Mis apuntes no me estaban ayudando a pensar mejor, solo a almacenar información.
Ahí entendí que el problema no era la herramienta, sino la falta de un sistema. Necesitaba una forma de tomar apuntes que me ayudara a entender, filtrar y conectar ideas para tomar mejores decisiones como desarrollador.
Este post explica cómo funciona mi sistema de apuntes usando Obsidian, qué principios sigo y cómo lo aplico en el día a día.
1. Por qué uso Obsidian para mis apuntes
Obsidian no es una herramienta mágica, pero encaja muy bien con cómo me gusta trabajar.
Lo que más valoro es que:
- Mis notas son archivos Markdown normales
- No dependo de una plataforma externa
- Puedo enlazar ideas fácilmente
- Es rápido y no me distrae
Obsidian no impone una estructura concreta. Eso significa que el sistema lo defines tú, y eso es justo lo que buscaba.
2. Los principios de mi sistema de apuntes
Antes de hablar de carpetas o notas, hay algunas ideas clave que guían todo el sistema.
Escribo para entender, no para guardar
Si una nota es solo un copia y pega de documentación, no me sirve. Escribir es parte del proceso de comprensión.
Menos notas, mejor pensadas
Prefiero pocas notas útiles que muchas notas mediocres que nunca volveré a abrir.
Escribo para mi yo del futuro
Mis notas no están pensadas para ser formales, sino claras. Las escribo como si me explicara algo a mí mismo dentro de seis meses.
Las notas deben ayudarme a decidir
Una buena nota me ahorra tiempo en el futuro: evita que vuelva a investigar lo mismo o que dude sobre decisiones ya tomadas.
3. Cómo organizo mis apuntes en Obsidian
Mi estructura es sencilla a propósito. No quiero perder tiempo decidiendo dónde va cada cosa.
Las carpetas principales que uso son:
conceptosherramientassnippetsdecisionesideasproyectos
Las carpetas solo aportan contexto general. La verdadera organización viene de los enlaces entre notas.
4. Tipos de notas que utilizo
Notas de conceptos
Aquí explico ideas clave con mis propias palabras.
Por ejemplo:
- Qué es un concepto
- Cuándo tiene sentido usarlo
- Cuándo no
- Con qué otros conceptos se relaciona
No busco definiciones perfectas, sino comprensión real.
Notas de herramientas
Cada herramienta que uso tiene su propia nota.
Incluyen:
- Para qué la uso
- Cosas que suelo olvidar
- Problemas comunes
- Decisiones que he tomado al usarla
Estas notas evolucionan con el tiempo, igual que mi experiencia.
Snippets con contexto
No guardo código suelto sin más.
Cada snippet va acompañado de:
- Qué problema resuelve
- Cuándo usarlo
- Por qué existe
El código sin contexto pierde valor muy rápido.
Decisiones técnicas
Este tipo de nota es de las más valiosas.
Aquí dejo constancia de decisiones como:
- Por qué elegí una tecnología frente a otra
- Qué alternativas descarté
- Qué compromisos acepté
Meses después, estas notas evitan muchas dudas.
Ideas
Aquí guardo pensamientos sueltos, ideas de posts, mejoras o proyectos futuros.
Muchas no llegan a nada, pero algunas conectan con otras notas y acaban creciendo.
5. Cómo tomo apuntes en la práctica (mi flujo actual)
Con el tiempo me di cuenta de que escribir directamente en Obsidian no siempre era la mejor forma de pensar. Ahora mi proceso tiene dos fases claras: primero escribo a mano y después consolido en Obsidian.
Primera fase: cuaderno y papel
Cuando estoy aprendiendo algo nuevo —leyendo documentación, viendo un vídeo o resolviendo un problema— anoto a mano lo que considero importante:
- Ideas clave
- Dudas
- Conceptos que no termino de entender
- Frases que me ayudan a hacer clic”
El cuaderno es rápido, imperfecto y sin estructura. No busco orden, solo pensar y entender. Muchas de esas notas nunca llegarán a Obsidian, y está bien así.
Segunda fase: Obsidian como apunte definitivo
Más tarde, normalmente con algo de distancia, reviso esas notas y hago un filtro consciente:
- ¿Esto merece la pena conservarlo?
- ¿Es algo que quiero recordar en el futuro?
- ¿Me ayudará a tomar mejores decisiones?
Solo entonces creo la nota en Obsidian. Ahí sí escribo con calma, con mis propias palabras y conectando la idea con otros conceptos o notas existentes.
Obsidian no es donde pienso por primera vez, sino donde dejo el conocimiento ya procesado.
Qué ventaja tiene este enfoque
Este flujo me obliga a:
- No guardar información innecesaria
- Entender antes de documentar
- Quedarme solo con lo realmente importante
Mis notas en Obsidian son menos, pero mucho más valiosas. No son apuntes en bruto, sino conocimiento destilado.
6. Errores que cometí al principio
Como casi todo el mundo:
- Creé demasiadas carpetas
- Escribí notas demasiado largas
- Copié información sin procesarla
- Busqué el sistema perfecto
- Perdí tiempo ajustando plugins
El sistema mejoró cuando dejé de optimizarlo y empecé a usarlo de verdad.
7. Qué me aporta este sistema
Gracias a este enfoque:
- Aprendo con menos fricción
- Recuerdo mejor lo importante
- Tomo decisiones técnicas con más claridad
- Evito repetir errores
- Escribir posts técnicos me resulta más natural
Mis apuntes no son un archivo muerto, son una extensión de cómo pienso.
Conclusión
Tomar apuntes no va de capturar toda la información que consumes, sino de transformarla en conocimiento propio.
Obsidian es solo la herramienta. El verdadero valor está en escribir para entender, filtrar lo importante y dejar rastro de tu proceso mental como desarrollador.
No existe un sistema universal. Este es el mío, y funciona porque evoluciona conmigo.
Si tienes tu propio sistema de apuntes o estás intentando construir uno, seguro que ya vas por buen camino.
Sigue tomando notas, experimentando y adaptando tu sistema: al final, tus apuntes no son solo información, son la forma en que piensas y creces como desarrollador.